La época de Cervantes cubre el reinado de Felipe II y parte del de Felipe III, es la época en que inicia la crisis. En un gran imperio en el que no se ponía el sol, aunque no se ha hecho de noche, ya empiezan a verse las sombras. De hecho, la crisis alcanzará su culminación en el "annus horribilis" de 1640. Esta declinación está perfectamente reflejada a través de la estela de la peste, del hambre, de la guerra y de las angustias finacieras.
La última ciudad islámica en España cayó en 1493. Para el Siglo XVII ya se había dado la expulsión definitiva de los moros y judíos lo que significó la ruina de la agricultura de gran parte de España. Los moros y los judíos se encargaban también de mucho del comercio interno y España se hundió en una crisis que fue precipitada por estas dos grandes muestras de intolerancia.
Por lo anterior es que el personaje de Cide Hamete Benengeli , resulta esencial para entender la propia aproximación que hace Cervantes a su obra maestra. De esta forma, hemos usado la expulsión y persecución de los moros como una forma de "encuadrar" la dramatización de los dos libros de Don Quijote. Esto no solo nos ha permitido explorar la complejidad de la idea de Cervantes de "los libros dentro de los libros", sino también evidenciar la intolerancia en nuestro propio mundo, en donde las naciones votan para prohibir las torres de las mezquitas y los musulmanes son vistos como extranjeros hostiles, en lugar de guardianes de una antigua cultura sin la cual la nuestra nunca hubiera existido.