Cide Hamete, un moro, es arrestado en la época de la Inquisición española y es sometido a juicio por aducir, falsamente, que es un converso a la fe católica. Para salvarse, alega que es un colaborador de Cervantes y que es autor de gran parte de la novela "Don Quijote de La Mancha". El Inquisidor le otorga una oportunidad para defenderse: debe probar que es dicho colaborador contando la historia completa de la novela.
De esta manera el moro Cide Hamete (tal y como ocurre en el libro original) narra las aventuras del "Caballero de la Triste Figura" y su leal escudero, Sancho Panza. A lo largo de la narración vemos dramatizadas varias de las aventuras de Don Quijote, tal y como se cuentan en la novela. Así, en los episodios del primer libro (primer acto) encontramos al protagonista caracterizado como un caballero inocente y desconocido, y en los episodios del segundo libro (segundo acto) lo descubrimos como un héroe extrañamente famoso.
Las aventuras culminan con la aceptación final de la muerte por parte de Don Quijote y su renovado autoconocimiento, en paralelismo con el personaje del sabio moro, Cide Hamete, quien ser revela como otra invención más del mismo Cervantes.